Al concluir el discurso ante el Congreso Nacional, el mandatario también recordó a quienes “independizaron a este país” y afirmó que esos patriotas “no tuvieron angustia, tuvieron coraje” al iniciar la emancipación; llamó a todos los argentinos a “construir un nuevo acuerdo para que no haya más un Estado ausente”, en pos de “emprender el camino de la reconstrucción argentina”. El mandatario agregó ue “la salida es muy clara” y que se basa en “la construcción de acuerdos, siempre con plularidad” y con “democracia”.

Tras recordar que “en Argentina de hoy hay un fiscal procesado por delitos severos como el espionaje ilegal o extorsión que sigue en funciones como si nada”, consideró que todo “el Poder Judicial está en crisis”, que es el “único poder que parece vivir en los márgenes de la democracia” y “la reforma del Poder Judicial en su más amplias dimensiones es una demanda impostergable de la sociedad. Quisiera que en mis críticas al sistema judicial nadie vea rencor ni voluntad de favorecer a alguien”, aclaró

Por otro lado, Fernández llamó a hacer de la “lucha contra la violencia de género una política de Estado” y propuso “un gran consenso contra la violencia de género” a la que calificó como “un delito intolerable”.

Fernández sostuvo que continuarán “trabajando para reducir la brecha digital y universalizar el acceso a la tecnología y la banda ancha en todo el país”. También anticipó que “no va a permitir” el aumento de los servicios públicos de telecomunicaciones ni “que el negocio de unos pocos sea a costa de millones de argentinos”, señaló.

Al señalar que “sin salud no hay presente, sin educación no hay futuro”, señaló que su meta es, para cuando termine su mandato, alcanzar los estándares de la Ley de Financiamiento Educativa.

El Presidente recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri se bajó la inversión educativa de 6.1% del Producto Bruto en 2015 a 4.9 en 2019. También aseguró que el gobierno este año “retomará la convocatoria a debatir una nueva ley de Educación Superior”. Fernández anunció que enviará al Congreso seis proyectos “estratégicos” de ley que conforman una “convocatoria a la unidad nacional” para conformar los “pilares de un gran proyecto de desarrollo”.

Por otro lado, dijo que enviará al Congreso un proyecto de ley para “desdolarizar” las tarifas de los servicios públicos y “adecuarlas a una economía que tiene sus ingresos en pesos”. “La pesadilla de tener que decidir entre alimentarse y pagar servicios ha llegado a su fin”, afirmó.

Al comenzar el discurso, Fernández anticipó que se presentaba con las “convicciones intactas” y “la humildad de quien puede reconocer errores y logros compartidos. También con la certeza de que unidos pudimos dar pasos históricos para mitigar los efectos negativos de la pandemia que aún nos asola”, dijo.

Fernández reclamó al Congreso de la Nación que “apure” el tratamiento del proyecto sobre reducción del impuesto a las ganancias para el salario medio, que permitirá que “más de un millón de argentinos quede liberado de pagar” ese tributo, así como también los jubilados.

También mencionó hitos relacionados con el trabajo como que “la industria recuperó todos los empleos que se habían perdido durante la pandemia”. Sobre la pobreza dijo “es una situación grave” que se va “a revertir” y afirmó que las medidas adoptadas permitieron que 2,7 millones de personas “no cayeran en la pobreza”. Para el jefe de Estado, nunca se había lanzado una política de alcance “sanitario, social y económico” como la diseñada para paliar la crisis que generó la pandemia de coronavirus. Entre otras medidas, mencionó la Tarjeta Alimentar, el IFE, las disposiciones para evitar despidos o ayudar a empresas a pagar sueldos, así como la entrega de medicamentos gratuitos a jubilados, y otras que impulsaron el diálogo con empresarios y sindicatos para contribuir a las discusiones salariales, la ley de los 1.000 días para el embarazo.

El tramo inicial del discurso estuvo dominado por la pandemia de coronavirus: “en 2020 Argentina tuvo un logro inmenso al evitar que se saturara el sistema de salud. Afrontamos el incendio (de la Covid19) sabiendo que otros habían terminado con el agua -señaló-. La gestión de la pandemia de coronavirus fue el logro de una Nación puesta de pie para superar adversidades”, agregó al tiempo que resaltó que su Gobierno tuvo una voluntad “inquebrantable” en ese aspecto.

Fernández también dijo que “aún con mucho dolor” tomó “las decisiones que correspondían” en relación a las irregularidades en el plan de vacunación y ratificó que “hay prioridades y las reglas se deben cumplir”. “Si se cometen errores, la voluntad del Presidente es corregirlos de inmediato”, enfatizó.

También ponderó la labor de todos los sectores de la sociedad. “Puede resultar difícil valorar aquello que no sucedió, las consecuencias más graves que evitamos no se ven. Para todos estos argentinos que han desplegado su corazón al servicio de los demás, por favor pongamos de pie y brindemos un sostenido aplauso”, pidió.

En el aspecto económico, el jefe de Estado también explicó que el Gobierno no quiere “apurarse” para cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aseguró que quienes se apuran son “los pícaros” de siempre, y en ese sentido pidió que los responsables del endeudamiento “reconozcan sus errores”.

En ese sentido, Fernández anunció que instruyó para que se inicie una “querella criminal” que determine “quiénes fueron los autores de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales públicos de la historia” en referencia a la gestión macrista.

También adelantó que habrá más obras públicas durante 2021 “sin favoritismos ni exclusiones”, para “tranquilizar la economía e impulsar la producción y el empleo”. “Tenemos 1000 obras en ejecución en las 24 jurisdicciones”, puntualizó.

A la oposición, el presidente le pidió un “análisis introspectivo” y dijo esperar que “algún día hagan un mea culpa” para así “levantar los cimientos del país que han derrumbado” durante la gestión anterior.

Sobre las críticas, Fernández señaló que su gobierno no es “infalible”, pero a quienes lo “bombardean sistemáticamente no van a lograr sus objetivos”. En tal sentido, indicó que no llegó al cargo “para ser sordo ante las críticas bien intencionadas” ni tampoco para dejarse “aturdir por sectores concentrados” de la Argentina, a la vez que afirmó que su Gobierno reconoce sus errores y es “sensible a corregirlos”.

Ante la Asamblea Legislativa, pidió terminar “con la pirotecnia verbal que sólo nos aturde” y llamó a evitar que los esfuerzos hechos este año hayan sido en vano.

Fernández el “firme reclamo” argentino para que el Reino Unido retome el “diálogo” sobre la soberanía de las Islas Malvinas “en los términos que plantea la ONU” y dijo que “no hay lugar para el colonialismo en el siglo XXI”. “Las Malvinas fueron, son y serán Argentinas”, aseveró.
Para el presidente, con su llegada a la Casa Rosda, “los Derechos Humanos volvieron a ser política de Estado” y señaló que la administración a su cargo está “orgullosa de la política fraterna hacia Bolivia”.

También recordó a los tripulantes del ARA San Juan y el “ascenso post mortem” que se les otorgó, así como también mencionó “la incorporación al salario del personal militar los suplementos no remunerativos que estaba judicializado”, un conflicto que, dijo, existía “hace más de 30 años, al abrir el 139 período ordinario de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación.