“Nuestros pueblos lo merecen; vamos por muchos años más de Mercosur. No es tiempo de individualidades, nadie se salva solo, como dice el Papa Francisco”, dijo el mandatario al abrir este viernes desde el Museo del Bicentenario el encuentro que se realiza en forma virtual por las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

Fernández anticipó que la Argentina llevará a la reunión de cancilleres del Mercosur (el próximo 22 de abril) la propuesta de que el arancel externo común “se base en preservar el equilibrio entre los sectores agroindustriales e industriales, y corregir las inconsistencias”. “La inserción del Mercosur en el mundo global debe darse en favor de nuestros sectores productivos y no en su contra”. agregó.

“No debemos erosionar las estructuras productivas de nuestros países. Aspiramos a alcanzar consenso con nuestros socios; aunque pensemos diferente, debe primar la voluntad de integrarnos”, opinó el mandatario argentino en su discurso, flanqueado por el canciller Felipe Solá y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Asimismo, sostuvo que con el Mercosur los países integrantes “han dado forma a un verdadero hito para América Latina” y destacó “los consensos muy importantes” logrados en estos primeros 30 años. También destacó el crecimiento del comercio en el Mercosur “tanto en volumen, como en calidad y valor agregado”, y remarcó que “no es un bloque cerrado de comercio exterior sino una plataforma para que nuestros países se proyecten al resto del mundo”.

En su discurso inaugural, Fernández propuso la creación de un observatorio para la calidad de la democracia en la región, otro referido a la violencia de género y un tercero referido al cambio climático.

Finalmente, sostuvo que la conformación del Mercosur hace 30 años “dejó atrás la lógica de la rivalidad para pasar a la lógica de la cooperación” y sostuvo que el bloque “favoreció la consolidación de las instituciones democráticas de la región”.

“Sentó las bases para dejar atrás el peligro de las dictaduras y entramos a un proceso de integración de importancia para construir confianza mutua”, concluyó.

El Presidente inauguró la reunión virtual con sus pares al detentar la Argentina la Presidencia Pro Témpore del bloque. En el cierre, el primer mandatario advirtió: “Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento. No queríamos ser una carga para nadie. Terminemos con esas ideas que ayudan tan poco a la unidad. No queremos ser lastre de nadie. Si somos un lastre, que tomen otro barco. No somos lastre de nadie, es un honor ser parte del Mercosur”.

Luego de las palabras de los mandatarios, el canciller Solá presentó el Estatuto de Ciudadanía del Mercosur (ECM) que compila derechos y beneficios que impactan en forma directa en la vida de los habitantes de estas naciones en materias diversas como circulación de personas y residencia, fronteras, trabajo, seguridad social, educación, cooperación consular, comunicaciones y defensa del consumidor.

Es el resultado de un Plan de Acción a diez años que los países miembros se propusieron en 2010, en consonancia con la estrategia de adoptar un enfoque multidimensional de la integración, que busca alcanzar un desarrollo sustentable con justicia e inclusión social.

Cuestiones como la posibilidad de que un ciudadano de un país del Mercosur obtenga de forma simplificada la residencia en otro del bloque y acceda a un trabajo formal, estudie y ejerza sus derechos y libertades en las mismas condiciones que los nacionales; o poder tramitar el reconocimiento de un título primario o secundario y que se le dé validez como en el país de origen, son algunos de los derechos incluidos en el ECM.

Con casi 300 millones de habitantes y una superficie cercana a los 15 millones de kilómetros cuadrados (un 50 por ciento más grande que el continente europeo, similar al tamaño de Rusia), el Mercosur es conocido por su gran potencial en materia de recursos naturales y alimentos.

El bloque vende el 63 por ciento de la soja del mundo, y es el principal exportador mundial de carne vacuna y de pollo, de maíz, café y hierro, así como también es el octavo productor mundial de automotores. Su PBI alcanzó en 2019 los US$ 4.467 billones (medido por paridad de poder adquisitivo), lo que lo coloca, en bloque, como la quinta economía más grande del mundo.