La donación de sangre es un procedimiento voluntario que puede ayudar a salvar la vida de otras personas. Aceptas que te extraigan sangre para que puedan dársela a una persona que necesita una transfusión sanguínea.

Cada año millones de personas necesitan transfusiones sanguíneas. Algunas personas requieren una transfusión sanguínea durante una cirugía. Otras dependen de esta luego de sufrir un accidente o debido a que padecen una enfermedad que requiere componentes sanguíneos. Las donaciones de sangre hacen que todo esto sea posible. La sangre humana no puede reemplazarse; todas las transfusiones usan sangre de un donante.

Ocho de cada diez habitantes del país necesitarán, en algún momento de su vida, una transfusión de sangre. Es por esto que es fundamental que haya sangre disponible. Y la primera razón por la que la gente dona es por pedido directo de algún familiar o amigo. Atravesada por la pandemia de COVID-19, la Argentina vio disminuida la capacidad de donantes en un 80%.

“La pandemia trajo aparejadas diferentes razones por las cuales ha bajado la donación de sangre, en algunos casos a niveles muy preocupantes”, advierte la doctora Susana Anhel, jefa bioquímica de la Fundación Swiss Medical.

Entre esas dificultades, se encuentra la imposibilidad o dificultad “para realizar colectas externas en empresas, dada la modalidad de teletrabajo y la restricción de ingreso de personal externo en aquellas empresas que continuaron con la presencialidad reducida de sus empleados”, comenta la bioquímica y agrega, “además, los casos de aislamiento por contagios de Covid + y de sus contactos estrechos, la dificultad de traslado y el temor al contagios hicieron más complejo el panorama”.